Aranjuez: una escapada de tres días entre historia, naturaleza y sabor

Aranjuez, a poco más de una hora de Madrid, se revela como un destino ideal para una escapada de tres días.

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Fachada Principal Aranjuez

Esta villa histórica reúne palacios reales, jardines espectaculares, rincones de patrimonio cultural y una gastronomía tradicional, ofreciendo un itinerario diverso que satisface tanto a quienes buscan cultura como a quienes desean relajarse junto al río.

Al llegar, el primer día puede dedicarse a explorar el majestuoso Palacio Real de Aranjuez, construido inicialmente bajo mandato de Felipe II en el siglo XVI, aunque gran parte de su diseño actual se debe a modificaciones posteriores realizadas por los Borbones. En su interior, salas como el Gabinete de Porcelana, el Salón del Trono, el Comedor de Gala o el Gabinete Árabe ofrecen un recorrido histórico artístico de primer nivel. A su alrededor, los jardines que rodean el palacio completan la visita: con más de cien hectáreas de zonas verdes, fuentes, huertas y avenidas arboladas, constituyen un paseo encantador que combina naturaleza y historia.

El segundo día invita a sumergirse en el casco histórico de Aranjuez. En su centro encontrarás plazas y calles con encanto, como las cercanas a la Iglesia de San Antonio de Padua y el antiguo Teatro Real Carlos III, espacios que conservan parte del legado arquitectónico del municipio. Para quienes tengan curiosidad por la historia taurina, la antigua Plaza de Toros de Aranjuez y su museo permiten conocer esa tradición, con objetos, testimonios y un ambiente muy ligado a la identidad local.

Por la tarde, una opción diferente consiste en contemplar Aranjuez desde otra perspectiva: un paseo en barco por el río Tajo, un recorrido en pequeño tren turístico o, para quienes buscan algo más aventurero y panorámico, un paseo en globo sobre los jardines y el palacio.

En el tercer día, la experiencia se completa con la naturaleza y la gastronomía local. La huerta tradicional de Aranjuez —famosa por sus espárragos verdes, fresas y otros productos frescos— invita a recorrer sus campos, conocer sus huertas y disfrutar de la cocina local en restaurantes emblemáticos. Además, la tradición vitivinícola de la región ofrece la posibilidad de visitar bodegas de la zona, descubrir vinos con carácter y realizar una experiencia de enoturismo con historia y paisaje.

Moverse hasta Aranjuez es fácil desde Madrid: se puede llegar en coche por la autopista, en autobús desde la estación de Méndez Álvaro o en tren de cercanías. Incluso existe un antiguo tren histórico, conocido como “Tren de la Fresa”, que en determinadas temporadas ofrece un recorrido nostálgico hasta la villa.

En definitiva, Aranjuez ofrece un plan completo para un fin de semana largo o una escapada de tres días. Con su mezcla de historia real, jardines exuberantes, patrimonio cultural, río, huertas y buena comida, se presenta como un lugar al que volver —ideal para quienes buscan un respiro del bullicio urbano sin alejarse demasiado de la capital.

Referencias

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