Un macaco del Peñón de Gibraltar comiendo comida arrojada por los turistas. Martin Nicourt/Gibraltar Macaques Project.
La naturaleza y los animales nunca dejan de sorprendernos con su capacidad de adaptación. En el Peñón de Gibraltar, los macacos de Berbería han desarrollado un comportamiento que ha captado la atención del mundo. Recientes investigaciones han revelado que estos animales comenzaron a comer tierra y arcilla y las están utilizando como una forma de “auto medicina” para combatir los efectos negativos que los azúcares, grasas y lácteos de las chucherías humanas.

Macaco de Berbería y su cría en Gibraltar. iStock
El origen del problema se encuentra en la interacción con los turistas. Según informa el periódico El País en su artículo de 22 de Abril “Los monos de Gibraltar comen tierra para purgar la comida basura que les dan los turistas”, los visitantes ofrecen frecuentemente alimentos procesados y “comida basura” a los monos, a pesar de las prohibiciones. Estos alimentos no disponen de los nutrientes necesarios lo que provoca problemas digestivos graves y un desequilibrio en el organismo de los animales, que no están preparados para procesar estos productos artificiales.
Aún así, los monos han encontrado una solución ingeniosa en su propio entorno. Según elDiario en su artículo de 22 de Abril “Los monos de Gibraltar se ‘automedican’ comiendo arcilla para compensar la comida basura que les dan los turistas”, un estudio liderado por Sylvain Lemoine, de la Universidad de Cambridge, que se publica este miércoles en la revista Scientific Reports, explica que los macacos han empezado a ingerir tierra y arcilla para desintoxicar su sistema digestivo. Este fenómeno, conocido como geofagia, les permite neutralizar las toxinas y compensar la falta de minerales. Sin embargo, la arcilla ayuda a calmar el estómago, pero no sustituye una dieta saludable basada en plantas y raíces naturales – este comportamiento es una respuesta de emergencia.
Este caso es un ejemplo claro de cómo la actividad humana altera el comportamiento de los animales. Además, los científicos advierten que, aunque los macacos sean capaces de “automedicarse”, el estrés al que están sometidos por el turismo masivo puede debilitar su sistema inmunológico a largo plazo. La ciencia nos demuestra que los animales tienen mecanismos de sobrevivencia increíbles, pero es nuestra responsabilidad como humanos respetar su hábitat.
En resumen, el hecho de que los monos de Gibraltar coman tierra para compensar la comida basura es una llamada de atención. Si queremos proteger la biodiversidad de lugares como el Peñón de Gibraltar, debemos dejar de tratar a los animales salvajes como si fueran mascotas de parque de atracciones, y buscar un turismo más consciente y respetuoso.


